El orígen de esta carrera se remonta a un duelo entre dos ciudades europeas, Milán y Brescia. En el
año 1921 el Primer Gran Premio de Italia tuvo lugar en el circuito de Montichiara, cerca de Brescia.
Sin embargo, Milán había construido el circuito Monza para ser la nueva sede del Gran Premio de Italia
de 1922. La gente de Brescia estaba indignada por lo que consideraban era una arrogancia de su vecino.
Brescia había sido durante mucho tiempo el corazón del deporte motor italiano
y sus cuidadanos no apreciaban ser eclipsados por Milán. Por lo tanto el Brescia Automovile Club decidió
que algo espectacular debía hacerse para responderle a Milán, sin ofender el
Royal Automovile Club de Italia.
El Brescia Automovile Club tuvo la suerte de que entre su miembros había algunos entusiastas de los
deportes del motor muy ricos, algunos políticos influyentes y pilotos de carreras con talento. También
tenían la experiencia de Renzo Castagneto de Verona, talentoso organizador que había creado un nombre
para si mismo en las carreras de motos. El club decidió organizar una carrera de larga distancia para
vehículos de producción.
Esto proporcionaría a los fabricantes una demostración de los vehículos para
ofrecer sus productos al público. Ellos, conscientes de la importancia de la
publicidad, solicitaron la ayuda de Giovanni Canestrini que estaba con la "Gazzetta dello Sport", una
publicación auspiciada por la industria del motor.
Sería conocida como la carrera Copa Mille Miglia y recorrería los 1.600 kilómetros de Brescia a
Roma, ida y vuelta. La elección de Roma como destino era una movida política diseñada para halagar a los
funcionarios del gobierno. Sin embargo, en años posteriores otras rutas serían utilizadas. Sólo los
vehículos de producción sin modificaciones eran permitidos para competir.
La primera competencia arrancó en Marzo 26 del año 1927 y tenía un valor de inscripción de 1 Lira. 67 vehículos
comenzaron la carrera inaugural, de los cuales todos eran fabricados en Italia. Cuando terminó la carrera, 51 habían cruzado la
línea de meta.
Giuseppe Morandi, manejando un 2 litros OM, ganó con un tiempo de 21 horas y 5 minutos. Tenía un promedio
de 48 millas o 78 Km/h. los OM lograron los primeros tres puestos. Los conductores italianos y los coches
italianos dominaron la carrera antes y después de la guerra.
Sin embargo, Rudolf Caracciola, un alemán con nombre italiano, ganó en 1931 manejando un Mercedes-Benz. Y
en 1940 otro conductor alemán, Huschke von Hanstein consigió el primer puesto en un BMW 328 Touring
Belinetta. Esta carrera, como la mayoría de las competencias europeas, fue suspendida de 1941 a 1946 por
causa de la 2da Guerra Mundial.
Después de la guerra, Clemente Biondetta ganó tres carreras consecutivas en las carreras de 1947 a 1949
con un Alfa Romeo en 1947 y un Ferrari en 1948 y 1949. Stirling Moss, acompañado por Dennis Jenkinson, fue
el único piloto británico en ganar la carrera. Manejaba un Mercedes-Benz SLR 300. Antes de la guerra,
Tazio Nuvolari ganó dos veces con Alfa Romeo. Nuvolari dijo que había seguido a Achille Varzi con las
luces apagadas. Varzi pensó que estaba tomando la delantera y cerca de la meta Nuvolari prendió las luces
y pasó a un sorprendido Varzi.
En 1957 un piloto español, Alfonso, Marqués de Portago, se estrelló en la aldea de Guidizzolo. Alfonso, su
copiloto y 13 espectadores murieron. La carrera se interrumpió después de ese accidente.
Editado por Anibal Zorrilla para www.deautomoviles.com.ar