El Hidrógeno llega a las estaciones de servicio en Europa
En la ciudad noruega de Stavangen se ofrece ahora al público la posibilidad de recargar este
combustible, el que es producido a partir del petróleo.
Noruega ha dado un paso importante en la carrera por búsqueda del coche limpio,
con emisiones cero, abriendo al público en Stavanger, la 1ra estación de servicio en
Europa en la que se puede recargar hidrógeno.
Hasta ahora, sólo algunas empresas tenían depósitos en los que recargar los vehículos -sobre
todo buses- que podían funcionar con hidrógeno.
Con esta iniciativa de la compañía petrolera nacional noruega "Statoil", empieza a desmontarse
el círculo vicioso que hasta ahora ha existido entre los políticos y la industria del automotor.
La idea es constituir en los próximos meses una red de estaciones de servicio que aseguren el
suministro de Hidrógeno en el eje central del país.
En poco tiempo, no parece que vayan a ser muchos los vehículos ligeros que puedan sacar partido
de esta infraestructura, pero sí van a poder hacerlo camiones y buses en los que la
utilización de Hidrógeno, en "motores de cilindros alternativos", es algo más usual.
De esta manera, al menos en Noruega, nadie dirá que falta infraestructura de
reabastecimiento y que no tiene sentido ofrecer coches que puedan funcionar con
Hidrógeno.
El fabricante japonés Mazda ha aprovechó la ocasión para mostrar la versión que ha realizado
de su modelo "RX8", que funciona tanto con Hidrógeno como con gasolina.
Una versión que ha comenzado a suministrar en base a leasing para ciertas empresas y
organismos oficiales en Japón, en donde la implantación de estaciones de servicio que
suministran hidrógeno sigue en aumento.
Lo negativo es la forma en que se obtiene el Hidrógeno. En Noruega no soluciona el problema de
la contaminación del aire. Sólo traslada la fuente de los coches a las plantas petroquímicas.
Mazda motor rotativo a Hidrógeno - 05:11 min.
El Hidrógeno es un elemento abundante en la Tierra, aunque es complicado poder encontrarlo en
estado puro, las fuentes de obtención más comunes son los fósiles orgánicos, como por ejemplo
el petróleo, además del carbón o el gas natural.
Es precisamente del petróleo, que Noruega tiene en importantes reservas en el mar del
Norte, se obtiene Hidrógeno a través de procesos químicos que producen importantes emisiones
nocivas.
También es posible obtenerlo del agua de los ríos y de los mares mediante un proceso
de electrolisis que necesita aportación de energía o de desperdicios orgánicos vegetales que
compensan la contaminación de dióxido de carbono (CO2).
Una compensación que todo el mundo acepta porque se puede demostrar científicamente. En
cualquier caso, estas dos formas de obtención del hidrógeno necesitan aportación
de energía y ésta debe ser obtenida en forma poco contaminante.
Se busca que tenga un origen hidráulico, eólico o solar. Varios fabricantes de automóviles
están colaborando en el desarrollo de sistemas, muy complejos, utilizando básicamente la
energía solar para obtener Hidrógeno por hidrólisis.
Pero para obtener su máximo aprovechamiento sería necesario involucrar a las administraciones
públicas, a los ayuntamientos en particular, que tendrían que pensar en sistemas centralizados
de suministro de calefacción y agua caliente para los nuevos barrios, a fin de sacar partido
al ciclo de energía que se crearía para poder alimentar a los coches con un combustible
prácticamente limpio.
Así las cosas, aunque la tecnología del coche de Hidrógeno existe y ésta podría ser
económicamente asequible, hay que seguir pensando que es algo que hay que colocar en un
futuro de por lo menos 25 años.